Los compresiómetros, son instrumentos de precisión destinados a los responsables del mantenimiento, de los motores de vehículos o motores estacionarios. Estas herramientas las utiliza el mecánico para, de una manera fácil y rápida, medir y documentar mediante un comprobante el estado del motor de gasolina o diesel.
Su manejo es muy sencillo:
Se coloca una ficha de papel ceroso en el porta-fichas del compresiómetro, se fija un adaptador en el lugar de la bujía/calentador o del inyector del cilindro a registrar, se acelera el motor y automáticamente queda documentada la presión de la cámara de combustión. Esta acción se debe repetir con todos los cilindros del motor.
Si los valores obtenidos varían demasiado de los parámetros fijados por el fabricante del motor, se requiere una revisión. Por una parte, del estado de los cilindros, segmentos, válvulas y juntas, y por otra, de estanqueidad de montaje de las bujías, calentadores y/o inyectores.
Con este simple procedimiento, el mecánico puede identificar posibles fugas de presión y además, demostrarle a su cliente que ha puesto el motor a punto.
Para talleres regidos por normas de calidad y su revisión periódica, cabe la posibilidad de emitir un Certificado sobre el correcto funcionamiento de estos Comprobadores y Registradores de Compresión de Cámaras de Combustión.
Para que el mecánico pueda revisar prácticamente cualquier tipo o disposición de motor MOTOMETER, dispone de una muy extensa gama de rácores adaptadores universales (alargadores, angulares y conos) o específicos motores diesel (falsos-calentadores o falsos-inyectores).
MOTOMETER: Adaptadores