Gran exactitud de medición, tiempo de reacción rápido, estabilidad mecánica y posibilidades de montaje flexible: BERU utiliza en el nuevo sensor de alta temperatura cerrado (HTS) la experiencia y conocimientos técnicos procedentes de la tecnología de las bujías incandescentes. Ludwigsburg, a 1 septiembre de 2009 - Los sensores desempeñan un papel principal en los modernos automóviles. Alrededor de 100 órganos sensoriales sensibles lleva actualmente de promedio un vehículo a bordo. Motivo: unos valores límite de gases de escape estrictos y los requisitos cada vez mayores de seguridad, protección contra accidentes y placer de conducción. Para la protección de componentes como turbosobrealimentadores son necesarios unos sensores de temperatura especiales. Se sitúan directamente en el flujo de gases de escape, miden su temperatura y transmiten los datos para su evaluación y procesamiento posterior a la unidad de control del motor. Con en el nuevo sensor de alta temperatura (HTS) de BERU, la industria internacional del automóvil tiene a su disposición ahora un sensor de temperatura, exacto, rápido, estable a largo plazo y aplicable versátilmente de forma constructiva. "Nuestro objetivo era desarrollar un sensor cerrado que entre otras satisfaga las exigencias de nuestros socios en cuanto a tiempos de reacción cortos", explica una de las especificaciones el ingeniero Ulrich Schneider, director de producto BERU para técnica de sensores en la sede de Ludwigsburg. Entre los demás objetivos de desarrollo se cuentan: - Un rango de medición de menos 40 hasta más 950 grados Celsius.
- Una curva característica normalizada según la normativa DIN IEC 751.
- Capacidad "Plug-and-play".
- Vida útil extremadamente larga.
- Una elevada resistencia a los gases de escape mediante una cuidadosa elección de materiales y un diseño especial.
- Una posición de montaje flexible.
- Dimensiones y geometrías flexibles según los requisitos del cliente.
- Una "Solución One-size-fits-all" para la máxima flexibilidad posible relativa a la técnica de producción y fabricación.
Elemento sensor HTS de platino: de medición exacta y extremadamente duradero Como sensor real, BERU utiliza un elemento RTD (Resistance Temperature Detector) de platino, que está adaptado especialmente a estas especificaciones de desarrollo. Para el registro de temperaturas elevadas son teóricamente apropiados un NTC, es decir un resistor con coeficientes negativos de temperatura, un termoelemento o un resistor de platino. BERU se ha decidido por una combinación óptima de rango de medición, rendimiento de señal y estabilidad y, por tanto, por un resistor de platino de capa fina. Un hecho positivo esencial de un elemento sensor de platino es su curva característica normalizada y la capacidad OBD en todos los rangos de temperatura. Los elementos sensores de platino convencionales constan de capa fina de platino aplicada sobre un substrato de óxido de aluminio, que a su vez está protegida de daños por una cubierta fina de vidrio. A temperaturas de alrededor de 800 grados Celsius se aplican procesos en resistores de platino, a través de los cuales, entre otros, puede modificar su curva característica. En el resistor de platino de nuevo desarrollo, BERU ha sustituido, por tanto, esta capa de esmalte por una capa aislante de cerámica que se aplica herméticamente con ayuda de procesos especiales. Esta estructura impide un envejecimiento químico del elemento sensor.
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