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Incorporación del TSS en todos los modelos nuevos
A partir del 2012 todos los modelos nuevos en la Unión Europea deberán incorporar el sistema de control de presión de los neumáticos.

El Tire Safety System (TSS) de BERU cumple óptimamente los requisitos técnicos para mayor seguridad, menor consumo de combustible y emisiones de CO2 más reducidas.

Ludwigsburg, el 13 de octubre de 2009. Una resolución adoptada en el parlamento europeo establece la obligatoriedad de equipar a todos los vehículos nuevos en la Unión Europea con un sistema de control de presión de los neumáticos. Estas nuevas disposiciones, aprobadas el 10 de marzo de 2009 por mayoría absoluta, forman parte del paquete de lucha contra el cambio climático de la Unión Europea, con el cual las autoridades europeas deberán mejorar la seguridad del tráfico y la protección medioambiental a partir de noviembre de 2012. Günter Verheugen, vicepresidente de la Comisión Europea, define la prescripción como un “hito para el respeto del medio ambiente y la seguridad del tráfico“. En el mercado estadounidense, la utilización de sistemas de control de presión de neumáticos es obligatoria por ley desde 2007 para todos los vehículos nuevos con un peso total autorizado de hasta 4,5 toneladas. En Europa, todos los modelos nuevos de vehículos que salgan a partir de noviembre 2012 y todos los coches nuevos que se fabriquen a partir de noviembre de 2014, deberán estar equipados con este sistema.

Sistema TSS de BERU: seguro, cómodo y respetuoso con el medio ambiente

Desde 1998, el sistema de control de presión de los neumáticos por medición directa de BERU, TSS, es el primer sistema de su categoría que viene instalándose de fábrica como equipamiento de serie u opcional por los principales fabricantes de vehículos. En la actualidad contribuye a aumentar la seguridad en modelos como Alfa Romeo, Audi, Bentley, BMW, Ferrari, Lamborghini, Maserati, Porsche y VW.

La tercera generación actual de este sistema está compuesta por una unidad de control compacta con antena integrada y cuatro sistemas electrónicos para las ruedas. Gracias a este nuevo desarrollo ha sido posible reducir al mínimo el número de componentes necesarios en el montaje y aumentar aún más la relación calidadprecio para los fabricantes de vehículos. De este modo, el sistema de control de presión de los neumáticos de BERU contribuirá a aumentar la seguridad en el mayor número de vehículos posible. El sistema avisa al conductor de una pérdida de presión paulatina o repentina, protegiéndolo de este modo de los tan molestos pinchazos o incluso de graves accidentes causados por neumáticos en mal estado. El sistema controla la presión de los neumáticos durante la conducción y, a través de un módulo de manejo e información adaptado al modelo de vehículo, informa al conductor si se produce una varia-ción a partir de 0,2 bares de la presión nominal establecida.

BERU se centra en el desarrollo de sistemas de control de presión de neumáticos por medición directa. En comparación con los sistemas de medición indirecta, el sistema TSS de BERU destaca por una precisión de medición notablemente mejor y una mayor seguridad contra fallos. El sistema TSS calcula la presión del aire directamente mediante sensores especiales en cada rueda. A diferencia de los sistemas de medición indirecta, que calculan la presión de los neumáticos a partir de datos procedentes de valores de medición de los sensores ABS, y reaccionan con lentitud sólo a partir de una presión mínima del 25 al 30 por ciento. A menudo, los conductores que confían en un sistema de control de presión de los neumáticos por medición indirecta, circulan sin saberlo con una presión insuficiente en los neumáticos, como aquellos conductores que no disponen de un sistema de control de la presión pero que comprueban regularmente la presión de sus neumáticos. De acuerdo con las nuevas especificaciones de la Unión Europea aún por concretar, en caso de avería por una pérdida de presión del 20 por ciento, o cuando la presión mínima del neumático queda por debajo de 1,5 bares, este sistema debe enviar un mensaje de advertencia al conductor. El sistema de medición indirecto no pude medir la presión absoluta del neumático, sino registrar un descenso sobre la diferencia del número de revoluciones de las ruedas, que el conductor debe calibrar correctamente cada vez que llene los neumáticos para alcanzar la medición exacta exigida. Esto puede repercutir en leves errores en la manipulación del modo de funcionamiento correcto del sistema.

El sistema TSS de BERU, galardonado en 2007 con el premio de seguridad de Allianz, no solo aporta más seguridad en el tráfico rodado, sino que también ayuda a disminuir el consumo de combustible y, con ello, a reducir las emisiones de CO2. De las últimas investigaciones realizadas al respecto se extrae que en la UE uno de cada tres turismos circula con una presión incorrecta, ya que el neumático va perdiendo mensualmente entre un tres y un seis por ciento de la presión si no se cuenta con el sistema TSS. Consecuencia: Por ejemplo, 0,6 bares es muy poco para el neumático, por lo que un vehículo con esa presión consumirá hasta un cuatro por ciento más de combustible, acortando con ello la vida útil del neumático hasta un 45 por ciento. Según un estudio de la federación internacional del automóvil (FIA), en cooperación con el fabricante de neumáticos Bridgestone, se desprende que de este modo se malgastan unos ocho mil millones de litros de combustible cada año a nivel mundial. Esto corresponde a una carga adicional de 18,4 millones de toneladas de CO2 al año.

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